01
La nota SOAP se firma, se bloquea y solo se corrige con enmienda
Escribes la consulta en el formato SOAP —subjetivo, objetivo, análisis y plan— y al firmarla queda bloqueada. Después nadie la borra ni la reescribe: si hay que corregir algo, agregas una enmienda con su motivo y el expediente conserva las dos cosas, lo que se escribió y lo que se corrigió. El día que alguien te pida el expediente, se ve íntegro y no arreglado.
02
Diagnóstico CIE-10, receta e incapacidad con tu número de colegiado
Escribes el síntoma o el código y eliges el diagnóstico del buscador CIE-10, sin tener que acordarte del número. En la misma consulta registras presión, peso, temperatura y saturación, emites la receta —que marca aparte las controladas— y generas el PDF de incapacidad, la referencia o la orden de laboratorio con tu número de colegiado y el diagnóstico ya puestos. Se lo mandas al paciente por WhatsApp sin imprimir nada.
03
El expediente no lo abre cualquiera, y queda registrado quién lo vio
El expediente clínico vive detrás de un permiso aparte: quien cobra en recepción agenda y factura, pero no lee las notas. Cada nota nace visible solo para el profesional que la escribió, y tú decides si la abres al resto del equipo. Un profesional alcanza únicamente a los pacientes que atendió, no a todo el padrón. Y cada vez que alguien abre una ficha queda registrado quién fue y cuándo, así que si algo se consultó y no debía, hay a quién preguntarle.
04
El paciente llena su ficha y firma antes de sentarse en la sala de espera
Armas tu formulario de admisión con los campos que necesitas y le mandas el enlace por WhatsApp antes de la cita; es de un solo uso, así que no anda circulando. El paciente lo llena desde su teléfono y las respuestas caen solas en su ficha, de modo que abres la consulta con sus antecedentes ya cargados. El consentimiento se firma con el dedo en la pantalla y queda guardado con fecha y hora, ligado a esa cita y a ese paciente, junto con el texto exacto que firmó: si mañana cambias la plantilla, no cambia lo que él aceptó.
05
Cobras el copago y el resto se lo reclamas a la aseguradora
Registras tus aseguradoras con su NIT y su plazo de pago, y cada paciente puede tener hasta tres pólizas activas: primaria, secundaria y terciaria. En la cuenta marcas qué líneas cubre el seguro —quedan exentas, con su motivo— y cuál es el copago, que es la parte que se le factura al paciente con FEL. El resto abre un reclamo que mueves de enviado a aprobado, negado o pagado, con lo que cada aseguradora te debe y los días que lleva en mora a la vista.
06
Agenda por médico, recordatorio por WhatsApp y la factura al cerrar
Cada médico tiene su calendario, su horario y la duración real de cada consulta, y el paciente reserva desde tu enlace sin llamar. Eliges a cuántas horas antes sale el recordatorio por WhatsApp —24, 2, las que te sirvan— y el paciente confirma, reagenda o cancela desde el mismo mensaje; si aun así no llega, marcas la inasistencia y el reporte por profesional te dice con quién se están cayendo las citas. Al cobrar, con NIT la factura sale a nombre del paciente y sin NIT a consumidor final, certificada ante la SAT en segundos.